
A la atención del programa gente de Madrid y al señor Francisco Granados.
Ayer por la tarde fui testigo mudo desde mi coche del programa de gente de Madrid. Pensé en escribir tan pronto como llegara a mi equipo, pero escribir en caliente suele ser improductivo. Hoy más tranquilo (y descansado) me gustaría felicitarles por el magnífico programa que realizaron ayer. El "cara a cara" entre la señora Maru Menéndez y el señor Francisco Granados fue algo más que interesante, resultó ser todo un ejercicio de praxis y utilidad. La conversación (llegado a cierto punto discusión) fue muy constructiva y esclarecedora, y demostró que el periodismo puede ser algo más que rellenar horas, puede ser realmente útil. Mis más sinceras felicitaciones al programa y al equipo humano que lo conforma.
Mención a parte merece en este saludo el señor Francisco Granados. No era ni de lejos la primera vez que le escuchaba, 3 años viviendo en Madrid y oyente de onda cero de toda la vida dan para mucho, pero fue una de las veces en las que usted se mostró más elocuente y natural. El tema de la sanidad me resultó particularmente interesante. Gaditano de nacimiento y muy hecho al Servicio Andaluz de Salud, llegar a Madrid fue un ejercicio de modernización en cuanto a sanidad se refiere. Viniendo de allí me resultan más sorprendentes si caben las acusaciones del partido socialista. "La sanidad se está privatizando" es una acusación cuando menos precipitada. Tras contrastar muchas informaciones (y hablar con el personal de algunos hospitales) uno se da cuenta de que lo que aquí es novedad (tener contratados los servicios de limpieza, comedor, etc.) en mi Andalucía natal es tradición. De hecho parte de mi familia trabaja en el sector de la enfermería y la respuesta era siempre la misma (cargada de sorpresa): "Que ciertos servicios son privados... pues claro ¿no?, es lo normal". Alegar como mención al diablo que el análisis de algunas pruebas se realiza en laboratorios privados también me resulta trivial, si cuenta menos hacerlo en dicho laboratorio que afrontarlo por la empresa pública ¿dónde está el problema señora Menéndez? (por cierto, la pregunta es retórica, cosa que ayer pareció no percibir en el discurso de Granados, las preguntas retóricas no se contestan). Señor Granados, estuvo usted en su sitio, respondió con sentido común y no con eslóganes, y fue ciertamente elocuente en todas sus intervenciones.
El segundo tema no pensaba yo que fuera a dar para tanto, de hecho me parecía tan evidente que creí que no había tema. Pero se tornó sorpresa, por lo visto el partido del gobierno invertía más en la Comunidad de Madrid que la propia Comunidad de Madrid. Partiendo de la base de que los Presupuestos Generales del Estado (aún a riesgo de ser redundante) los hace el Estado y no la comunidad de Madrid, resulta increíble achacar a nadie la inversión en la propia comunidad. En Madrid (por mucho que los he buscado) no he encontrado árboles de dinero, toda una desilusión. Esto me lleva a pensar que gran parte del capital de la comunidad no surge de "ese efluvio que emana del ámbar", sino de los presupuestos y su propia productividad. Ergo si se le destina poco presupuesto mal comenzamos, y si para rematar prometemos cíclicamente planes de cercanías que nunca se ejecutan... En definitiva un tema sin futuro, no hace falta recurrir a los números, con el sentido común basta.
Ayer disfruté del programa, me resultó constructivo. Sería un placer invitar al señor Granados a un café, aunque tal intervención quizás merezca más. Espero que muchas personas disfrutaran del programa de ayer. En mi opinión su partido está cumpliendo con su trabajo y "gente de Madrid" está haciendo un gran trabajo.
Un abrazo:
Nota: Estoy frito de exceso de eslóganes y falta de resultados. Trabajo de 11 a 13 horas al día, como alguien me vuelva a decir que "arrime el hombro" no respondo de mis actos.
Sed buenos ;) (y coherentes)
Carta a onda cero Madrid
jueves, 30 de octubre de 2008
Publicado por RobertoMS2 en 8:35 1 comentarios
Etiquetas: Francisco Granados, onda cero, Sanidad
Animales salvajes
lunes, 27 de octubre de 2008
De visita al zoo. Así comenzó mi mañana de domingo. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de ver animales algo más de cerca de lo que permiten las fotos o los medios de comunicación. Y así fue, pasé la mañana y gran parte de la tarde viendo increíbles ejemplares, dignos de admiración y cuya preservación es totalmente necesaria. Jamás deberíamos perdonarnos el hecho de perder a tales maravillas de la naturaleza.
El resto del tiempo lo pasé viendo animales salvajes. Y vaya que si eran salvajes. Pululaban libremente, sin nada que los detuviera, campando a sus anchas y haciendo lo que les daba la gana. Y ciertamente tras pocos minutos llegué a una conclusión muy sencilla, los animales "salvajes" no estaban en las zonas acotadas a tal fin y separados del resto mediante mamparas de cristal... los verdaderos animales salvajes estaban fuera. Gritaban, corrían, empujaban, tiraban cosas al suelo, a la gente, a los pobres animales... en fin, un espectáculo lamentable.
Las bestias de las que hablo estaban dividida en dos rangos de edad, de 3 a 15 años y... bueno, y sus padres. Era lamentable ser testigo de escenas completamente dantescas, donde se sucedían conversaciones como la siguiente:
Sujeto diminuto A: "Papá, a ver si conseguimos darle en el ojo al elefante. ¡Uy!, ¡casi!, jajaja".
Sujeto lamentablemente no tan diminuto B: "¡Casi hijo!, ¡inténtalo otra vez a ver si le das!, jajaja".
Rozando lo surrealista. El padre animaba al hijo a que tirara cacahuetes apuntando a los ojos del elefante... Y digo yo... ¿por qué no jugamos los demás a darle patadas en los coj**** a ambos y así nos reímos todos?. Ya puestos y si tan divertido es torturar al pobre animal, por qué no eliminamos el factor cobardía que entraña todo esto (porque eso si, joder gratis, con una valla electrificada de por medio, no sea que el elefante se defienda) y dejamos que el elefante juegue también un poco.
Si en un sitio no se podía gritar ellos gritaban (pobres peces, espero que fueran todos sordos), si no se podía correr ellos corrían, si no se podía pisar el césped ellos lo pisaban, etc. etc. etc... ¿para qué demonios están hechas las normas?, ¿qué tipo de energúmenos están criando esos padres?, ¿de dónde han salido semejantes padres?, ¿no les da un poco de vergüenza?, ¿por qué nadie los sanciona?. Si esto es el viva la virgen y que cada uno joda al vecino como le de la gana mucho cuidado... porque cualquier día les podría tocar a ellos. Eran tan masivo el pasotismo por el civismo que abrumaba.
Señores padres, sean educados, eduquen a sus hijos, y muy importante, que estos no hagan lo que les de la gana. Ser padre es duro, estoy de acuerdo, pero pasar olímpicamente de la educación de tus propios hijos JAMÁS será una opción. Si no... lamenten luego las consecuencias, que a la vista de las circunstancias muchos no querrán oírlas.
Sed buenos ;) (pero serlo de verdad leñe)