El absentismo laboral...

lunes, 13 de octubre de 2008


Hoy quería escribir un post dedicado a Fernando Alonso, que este fin de semana firmó una carrera excepcional en el gran premio de Japón. Pero escuchando la radio (el programa de Carlos Herrera en Onda Cero), me he topado con un tema mucho más... singular, el absentismo laboral en España.

En increible lo que trabaja el españolito medio con tal de no trabajar. Las cifras oficiales nos muestran un 6% de absentismo laboral en la empresa privada, que se dispara hasta un 10% en los estamentos públicos. Cabría preguntarnos... ¿qué está ocurriendo aquí?. Pues dos cosas, una muy conocida y generalizada en España, a la gente no le gusta trabajar, y un segundo punto de inflexión, a mucha gente que trabaja no le realiza su trabajo, le realiza el dinero. Para explicar a este segundo supuesto y dar sentido a la falta de identificación del trabajador con su trabajo, podríamos encontrar miles de razones: Realización de un trabajo para el cual no se tiene suficiente cualificación, trabajar en un puesto de menor cualificación de la que se posee, desinterés por el trabajo que se realiza... pero, aunque este tema me resulta sumamente entretenido (otro día volveremos sobre él), mi elección para hoy será el sujeto del primer punto, el auténtico, único e irremplazable "vago profesional".

El vago profesional es un auténtico maestro. En España se dan casos de personas que consiguen bajas de varios años de duración, que encadenan bajas laborales e incluso que consiguen excedencias de por vida... casos más comunes prolongan el café de la mañana durante horas, directamente no aparecen por su oficina, se van a hacer la compra... etc. Este problema del absentismo no es trivial, produce millonarias pérdidas.

Adicionalmente a estas cifras de absentismo hay que añadir un segundo fenómeno: el "absentismo presencial". Llamamos absentismo presencial a aquellas personas que aún encontrándose en su puesto de trabajo, no desempeñan trabajo alguno. Personas que llegan a pasar más horas hablando por teléfono que trabajando, que mantienen varias páginas y foros de Internet obviando sus obligaciones laborales, etc. ¿Nunca ha sido víctima de un funcionario que no se encontraba en su puesto de trabajo? ¿Nunca ha trabajado como externo en una empresa donde el cliente se volatilizaba sistemáticamente a la hora del café?. Efectivamente, es la triste realidad de muchas empresas en España.

Razonemos un poco. Estas personas se alimentan del sistema pero no inyectan nada en el. Cobran sus salarios pero no dan como resultado ninguna productividad. Se escudan en procedimientos legales para impedir que los empresarios puedan despedirlos (con el tiempo uno se da cuenta de que NADIE protege a la empresa... ni tampoco al verdadero trabajador). Las empresas contaminadas ven reducir el índice general de productividad, ergo ven reducir sus ganancias. Con menores ganancias nos encontramos ante la excusa perfecta para no subir los salarios. Y con salarios congelados el verdadero trabajador pierde poder adquisitivo. Si eres un capitalista (como yo) hace varios párrafos que todo esto te sonará... y te sonará a podrido.

Cuando encuentren a gente fuera de su puesto de trabajo indefinidamente, ausente cuando debería estar allí, navegando perennemente por Internet... sean tan amables de acordarse de este blog y tengan la delicadeza de darles un toque, esa persona colabora como una hormiguita (lo mismo que el que no recicla, no ahorra agua, etc) a hacer nuestra vida un pelín más puñetera. Hay mucho parado deseando trabajar, y trabajar de verdad. Y es que ya lo decían en Cádiz

- "¡Manolo, cuánta alegría me da verte!¿qué tal están tus hijos?"
- "Pues bien, el mayor están en la Junta de Andalucía, la mediana está de diputada, y Joselito está colocado en la diputación provincial..."
- "¿Y el pequeño?"
- "No, el pequeño trabaja"

Real como la vida misma...

Sed buenos ;) (y trabajar duro)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No entiendo como no hay ningún comentario en esta página, hay mucho de que hablar sobre lo expuesto, especialmente cuando la amiga que me ha pasado el link, es una vaga rematada de cuidado, ella lo sabe, se lo digo casi a diario, Angelita, también te lo digo por aqui para que veas que me he pasado.
No se va a molestar, lo sabe perfectamente, la he avisado que lo pondría.

Y no es que no trabaje porqué no encuentre nada, es que no quiere, ni le conviene trabajar, así de simple.
Pasa de los treinta, sus padres le pagan el apartamento y la mantienen, es que: "pobrecita, no encuentra trabajo, con lo mal que está ahora esto"
Que va! Viva la vida, estupendo, si sus padres no le cortan el grifo, (como a mi me lo cortaron) ella seguirá sus juergas de botellones, discotecas, cenitas, viajes, y por favor que no le toquen su ordenador, tiene que mantener su status, mediante, al menos una docena de blogs, flogs, face's etc... que la llevan a estar en vela, hasta altas horas de la madrugada, levantándose cuando quiere, y puede, con un resacón cibernético de aúpa.

De risa vamos, y siempre quejándose a sus amigas, (las que trabajamos), ES QUE NO ENCUENTRO NADA, será posible tener tanta cara?.

El trabajo hay que hacérselo a medida, no vale que esté lejos, tener que coger metro o tren, o que no sea de su categoría, según que ni hablar, eso si que no, faltaría más.
Quiere ser funcionaria, pero no estudia, ni hace cursos, pues chica que quieres que te diga...

Creo que he puesto sobre la mesa como es la juventud de hoy, muy cómoda con el mantenimiento de sus progenitores, son estos quienes la están acomodando todavía más.

Servidora curra, y mucho, soy funcionaria de Hacienda hace siete años, tengo 36, me trabajé mucho las oposiciones, soy de las buenas, no me vale estar de baja, el Ministerio me paga para trabajar, no para estar en casa descansando, he ido a trabajar con 39 de fiebre, infiltrada de una rodilla y de un hombro, con muletas por una operación...

Hay funcionarios y funcionarios, los que van para trabajar y los que van solo para fichar y cobrar la nómina.

Un poquito de por favor, quienes lean esto generalizarán y puede que piensen que todos somos iguales, y no es así.

De todas formas felicitaciones por el buen plateamiento, he visto much@s que si son así.

Saludos de una funcionaria madrileña.

Anónimo dijo...

Buena entrada, a mí tb me extraña q no haya ningún comentario.
Por cierto, su blog está abandonado. ¿podría resucitarlo?