La maldad de las palabras (y lo políticamente correcto)

martes, 11 de noviembre de 2008


Las palabras no son malas... ¿pero no acabo de poner justo lo contrario en el título?. Sí y no. Las palabras no son malas en si mismas. Una palabra no hace daño, no siente ni padece, y una vez pronunciada sencillamente se la lleva el viento, el timbre y tono cambian de modulación, la onda se extravía y nunca más nadie volverá a oír esa palabra perdida (podrá oír otra parecida, pero justo esa no). Ahora bien, la palabra en manos de mentes maquiavélicas es todo un arma de destrucción.

A día de hoy padecemos el cruel retorcer de las palabras por una especie de pandemia que ataca a nuestra clase política. Hablo de las frases "políticamente correctas". Si se fijan en nuestro día a día se han ido demonizando ciertos términos (para nada malvados en si mismos) y han sido "oficiosamente" intercambiados por otros de una sonoridad más parecida a la de un arpa, una sonoridad empleada para convencer a la masa de que quienes tocan dicho arpa son buenos y quienes no... pues malos (la eterna y elemental distinción entre el bien y mal que nos hace tan simples a todos nosotros).

De este modo a día de hoy ya no hay "viejos", ni siquiera encontramos "ancianos", ahora hay sólo "personas de avanzada edad", que viene a ser exactamente lo mismo que viejo... pero por lo visto "viejo" suena feo (o nos han convencido de que suena feo). Ya no hay "paralíticos", hay "disminuidos físicos", pero como esto aún no sonaba lo suficientemente bien ahora se los conoce como "personas de movilidad reducida" o "personas con sus capacidades mermadas", que nuevamente es el mismo perro con distinto collar, solo que pasado por la trituradora de lo políticamente correcto. Ya no estamos "en guerra" estamos en "misiones humanitarias" o en "misiones de paz", lo cual no deja de ser curioso porque la gente muere exactamente igual que en la guerra. También han desaparecido de la calle los "maricones" y los "mariquitas", ahora uno encuentra "homosexuales" o (mucho más cool) "gays". Evidentemente no hay "crisis" (no al menos hasta que no convenga reconocerla, momento en el cual el término pasa a ser reconocido con carácter retroactivo e histórico), hay "desaceleración económica" o "situaciones coyunturales desfavorables". La tortura nos lleva incluso al extremo de la mutación, dando lugar a creaciones tales como "miembra"... que solo Dios y su ensambladora saben lo que han querido decir.

En definitiva nos encontramos en una corriente de pensamiento en la que todo aquello cuya carcasa pueda parecer remotamente que esconde un contenido (significado) malvado es desechado por una versión más aterciopelada (que normalmente trata de edulcorar la dureza del término original). Ya no llamamos a las cosas por su nombre, y peor aún, no las llamamos por su nombre por la vergüenza al "qué dirán" (¿qué dirá quién?). Aquellas personas no adecuadas para aceptar una visión objetiva y cruda de la realidad se han equivocado de plano de la realidad (o son tiernos e inocentes).

La "corrección política" no es más que otro disfraz de la "manipulación de masas". Las versiones optimistas siempre calan con mucha mayor facilidad en las personas que aquellas que son duras, pero como contrapunto, la solución de un problema siempre tiene como paso previo la confrontación con el mismo (clásico y manido ejemplo de "para saber cambiar una rueda antes siempre tienes que haber cambiado una"). Nuestra "única" (entiéndase este única con unas comillas gigantescas) vía de pensamiento debería ser la razón. Las ideas deberían entrar en nuestras amuebladas cabezas sin estereotipos preconcebidos, y con una voluntad crítica suficiente para absolutamente todo lo que se nos ofrezca, y por supuesto deberíamos poder expresar también nuestras ideas con claridad, sin necesidad de perder tiempo en poner trajes de seda a la mona.

Las palabras no son malas, ninguna pasará nunca un proceso judicial, y ninguna debería ser odiada no siendo conocida... y desde luego, las palabras no están al servicio de personas dispuestas a utilizarlas en su propio beneficio y a costa del nuestro.

Sinceramente y ante tanta corrección no se si tengo "síndrome del lunes", "estrés" o si simplemente estoy hasta las narices.

Sed buenos ;) (y dar buen uso a vuestra materia gris).

Nota: He de advertir que como el efecto de la diavolización sobre las palabras está tan extendido, antes de echarme a los perros háganme el favor de leer que dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua sobre algunos de los términos referidos con anterioridad.

Nota2: Lamento la prolongada ausencia, la vida es como es y el trabajo... pues también ;).

Carta a onda cero Madrid

jueves, 30 de octubre de 2008


A la atención del programa gente de Madrid y al señor Francisco Granados.

Ayer por la tarde fui testigo mudo desde mi coche del programa de gente de Madrid. Pensé en escribir tan pronto como llegara a mi equipo, pero escribir en caliente suele ser improductivo. Hoy más tranquilo (y descansado) me gustaría felicitarles por el magnífico programa que realizaron ayer. El "cara a cara" entre la señora Maru Menéndez y el señor Francisco Granados fue algo más que interesante, resultó ser todo un ejercicio de praxis y utilidad. La conversación (llegado a cierto punto discusión) fue muy constructiva y esclarecedora, y demostró que el periodismo puede ser algo más que rellenar horas, puede ser realmente útil. Mis más sinceras felicitaciones al programa y al equipo humano que lo conforma.

Mención a parte merece en este saludo el señor Francisco Granados. No era ni de lejos la primera vez que le escuchaba, 3 años viviendo en Madrid y oyente de onda cero de toda la vida dan para mucho, pero fue una de las veces en las que usted se mostró más elocuente y natural. El tema de la sanidad me resultó particularmente interesante. Gaditano de nacimiento y muy hecho al Servicio Andaluz de Salud, llegar a Madrid fue un ejercicio de modernización en cuanto a sanidad se refiere. Viniendo de allí me resultan más sorprendentes si caben las acusaciones del partido socialista. "La sanidad se está privatizando" es una acusación cuando menos precipitada. Tras contrastar muchas informaciones (y hablar con el personal de algunos hospitales) uno se da cuenta de que lo que aquí es novedad (tener contratados los servicios de limpieza, comedor, etc.) en mi Andalucía natal es tradición. De hecho parte de mi familia trabaja en el sector de la enfermería y la respuesta era siempre la misma (cargada de sorpresa): "Que ciertos servicios son privados... pues claro ¿no?, es lo normal". Alegar como mención al diablo que el análisis de algunas pruebas se realiza en laboratorios privados también me resulta trivial, si cuenta menos hacerlo en dicho laboratorio que afrontarlo por la empresa pública ¿dónde está el problema señora Menéndez? (por cierto, la pregunta es retórica, cosa que ayer pareció no percibir en el discurso de Granados, las preguntas retóricas no se contestan). Señor Granados, estuvo usted en su sitio, respondió con sentido común y no con eslóganes, y fue ciertamente elocuente en todas sus intervenciones.

El segundo tema no pensaba yo que fuera a dar para tanto, de hecho me parecía tan evidente que creí que no había tema. Pero se tornó sorpresa, por lo visto el partido del gobierno invertía más en la Comunidad de Madrid que la propia Comunidad de Madrid. Partiendo de la base de que los Presupuestos Generales del Estado (aún a riesgo de ser redundante) los hace el Estado y no la comunidad de Madrid, resulta increíble achacar a nadie la inversión en la propia comunidad. En Madrid (por mucho que los he buscado) no he encontrado árboles de dinero, toda una desilusión. Esto me lleva a pensar que gran parte del capital de la comunidad no surge de "ese efluvio que emana del ámbar", sino de los presupuestos y su propia productividad. Ergo si se le destina poco presupuesto mal comenzamos, y si para rematar prometemos cíclicamente planes de cercanías que nunca se ejecutan... En definitiva un tema sin futuro, no hace falta recurrir a los números, con el sentido común basta.

Ayer disfruté del programa, me resultó constructivo. Sería un placer invitar al señor Granados a un café, aunque tal intervención quizás merezca más. Espero que muchas personas disfrutaran del programa de ayer. En mi opinión su partido está cumpliendo con su trabajo y "gente de Madrid" está haciendo un gran trabajo.

Un abrazo:

Nota: Estoy frito de exceso de eslóganes y falta de resultados. Trabajo de 11 a 13 horas al día, como alguien me vuelva a decir que "arrime el hombro" no respondo de mis actos.

Sed buenos ;) (y coherentes)

Animales salvajes

lunes, 27 de octubre de 2008

De visita al zoo. Así comenzó mi mañana de domingo. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de ver animales algo más de cerca de lo que permiten las fotos o los medios de comunicación. Y así fue, pasé la mañana y gran parte de la tarde viendo increíbles ejemplares, dignos de admiración y cuya preservación es totalmente necesaria. Jamás deberíamos perdonarnos el hecho de perder a tales maravillas de la naturaleza.

El resto del tiempo lo pasé viendo animales salvajes. Y vaya que si eran salvajes. Pululaban libremente, sin nada que los detuviera, campando a sus anchas y haciendo lo que les daba la gana. Y ciertamente tras pocos minutos llegué a una conclusión muy sencilla, los animales "salvajes" no estaban en las zonas acotadas a tal fin y separados del resto mediante mamparas de cristal... los verdaderos animales salvajes estaban fuera. Gritaban, corrían, empujaban, tiraban cosas al suelo, a la gente, a los pobres animales... en fin, un espectáculo lamentable.

Las bestias de las que hablo estaban dividida en dos rangos de edad, de 3 a 15 años y... bueno, y sus padres. Era lamentable ser testigo de escenas completamente dantescas, donde se sucedían conversaciones como la siguiente:

Sujeto diminuto A: "Papá, a ver si conseguimos darle en el ojo al elefante. ¡Uy!, ¡casi!, jajaja".
Sujeto lamentablemente no tan diminuto B: "¡Casi hijo!, ¡inténtalo otra vez a ver si le das!, jajaja".

Rozando lo surrealista. El padre animaba al hijo a que tirara cacahuetes apuntando a los ojos del elefante... Y digo yo... ¿por qué no jugamos los demás a darle patadas en los coj**** a ambos y así nos reímos todos?. Ya puestos y si tan divertido es torturar al pobre animal, por qué no eliminamos el factor cobardía que entraña todo esto (porque eso si, joder gratis, con una valla electrificada de por medio, no sea que el elefante se defienda) y dejamos que el elefante juegue también un poco.

Si en un sitio no se podía gritar ellos gritaban (pobres peces, espero que fueran todos sordos), si no se podía correr ellos corrían, si no se podía pisar el césped ellos lo pisaban, etc. etc. etc... ¿para qué demonios están hechas las normas?, ¿qué tipo de energúmenos están criando esos padres?, ¿de dónde han salido semejantes padres?, ¿no les da un poco de vergüenza?, ¿por qué nadie los sanciona?. Si esto es el viva la virgen y que cada uno joda al vecino como le de la gana mucho cuidado... porque cualquier día les podría tocar a ellos. Eran tan masivo el pasotismo por el civismo que abrumaba.

Señores padres, sean educados, eduquen a sus hijos, y muy importante, que estos no hagan lo que les de la gana. Ser padre es duro, estoy de acuerdo, pero pasar olímpicamente de la educación de tus propios hijos JAMÁS será una opción. Si no... lamenten luego las consecuencias, que a la vista de las circunstancias muchos no querrán oírlas.

Sed buenos ;) (pero serlo de verdad leñe)

Los partidos políticos no son clubes de fútbol

jueves, 23 de octubre de 2008

Pese a lo evidente del título (es una auténtica trivialidad) tiene bastante más sentido de lo que parece. La gente se posiciona automáticamente. El que un buen día de pequeño "se hace" del real Madrid o del barcelona (etc) suele determinar en ese momento que sus colores a animar el resto de sus días serán el blanco en el caso de unos o el azul y grana en el caso de los otros (etc). Nos puede parecer absurdo, pero eso así, poca gente que sea "hincha" de un equipo te dirá: "No, yo era del equipo X, pero como no jugaba bien y no me gustaba su forma de pasar el balón, pues ahora soy del equipo Y". Nos aferramos a ese equipo y no hay forma de que nos apeemos de él. Llueva, nieve, truene o salga el sol por Antequera defenderán sus colores allí a donde vayan (y peor aún... hagan lo que haga).

En política, por surrealista que parezca, la gente se comporta de una manera análoga (antes que alguien me eche a las hienas que conste que estoy generalizando). La gente un buen día, normalmente llegada la mayoría de edad, decide votar a un partido, "fulanitos unidos", "alianza de menganitos" o como se llame. Está demostrado que esa gente durante el resto de sus días seguirá fervientemente vinculada (que no afiliada) a su partido de elección, hagan lo que hagan y nos diga la lógica lo que nos diga. Lo defenderán a muerte, ignorarán sus errores, ensalzarán sus supuestos ideales y méritos y (aquí lo más grave de todo) menospreciarán, del mismo modo que lo hacen los ultras de un equipo de fútbol, a los oponentes, con toda la crudeza y fiereza que esté en su mano, y nuevamente, nos diga la lógica lo que nos diga.

Nuestro principal error suele venir de nuestra propia forma de elaborar las ideas. Nuestro cerebro es asociativo, esto es, nuestra memoria no funciona como la de un disco duro, donde la información se encuentra indexada, sino que funciona mediante asociación de hechos y de conceptos. Ese precisamente es el principio del fin de la capacidad de raciocinio de muchos. Este punto es recurrentemente usado en publicidad por las marcas. "Aspirina" es el nombre comercial de un fármaco de Bayer, mientras que por asociación todo el mundo llama a cualquier píldora "aspirina". "Kleenex" es una marca de pañuelos de papel, pero está tan asociado en nuestro cerebro la marca que usamos directamente el término "kleenex" en lugar de pañuelo de papel. Un publicista podría servirnos montañas de ejemplos de manipulación de la sociedad.

Este principio de la asociación también es hábilmente empleado en política. Normalmente para asociar para si mismo conceptos buenos y asociar a los rivales conceptos malos. De tal manera, una persona cuya moral case con los conceptos "A", "B" y "C" tenderá a relacionarse con un partido que se haya impregnado de eso conceptos ¡independientemente de que dicho partido alguna vez cumpla con tales conceptos". Es el típico "los políticos nunca cumplen con lo que prometen", que efectivamente es cierto, pero aunque no lo hagan consiguen engañarnos una y otra vez (realmente nos engañamos nosotros mismos al dar credibilidad a algo no contrastado).

Y es en este punto donde entra en funcionamiento otro de los grandes ardiles políticos. A mi me gusta compararlo con uno de los principios de educación de perros y de alienación más famosos: "el premio aleatorio". Podríamos explicarlo como el principio de la lotería, o de las tragaperras. En una tragaperras echas dinero muchas veces, pero solo eventualmente consigues obtener un premio. Este sistema demuestra fin increíblemente adictivo en todas las especies animales, y claro, el hombre no es una excepción. Volvamos a nuestro ejemplo de los conceptos "A", "B" y "C". Si jamás realizaran nada que satisficiera uno de estos conceptos la gente evidentemente se cansaría, pero... ¿y si eventualmente se realizara algo relacionado con una parte del concepto "A"?. En efecto conseguiríamos que el individuo creyese que efectivamente hay relación fuerte entre el partido y el concepto (sin reparar evidentemente que es una relación forzada y casual). Estas técnicas (solo he contado dos... hay muchas) forman parte de lo que se conoce como "manipulación de masas", consiguiendo alienar a la gente y normalmente encaminándola a la confrontación con otras personas.

Cuando nos cuenten algo hay que estudiarlo, comprobar si es realista, razonar si precisamente no nos interesaría más lo contrario, dudar y contrastar todo lo que nos digan y desde luego JAMÁS, convertirnos en esa masa torpe lenta y boba que se hace hincha de un partido político. Recuérdenlo siempre, los partidos políticos no les dan de comer, somos nosotros los que pagamos su pan.

Sed buenos ;) (y pensar en ello)

El proceso de Bolonia

miércoles, 22 de octubre de 2008

Hoy estoy contento. ¡Al fin hemos tenido comentarios en el blog! Para "celebrarlo" voy a dedicar un segundo artículo al maltratado "Proceso de Bolonia". Voy a tratar de orientarlo de tal manera que resulte ser una "guía del estudiante perdido", de tal manera que ayude a la gente en general a entender este plan, así como sus pros y sus contras (que como en otros casos, no todo bueno).

Como introducción, si eres una persona trabajadora pocos puntos del plan te parecerán una salvajada, si por el contrario eres más bien de los que gusta de vivir por obra y gracia del espíritu santo, el plan de Bolonia te va a parecer el Mal en sí mismo.

El proceso de Bolonia nació en 1999 en la ciudad italiana del mismo nombre. Sus firmantes fueron los ministros de educación de la Unión Europea con el objetivo de crear el "Espacio Europeo de Educación Superior". Esta convergencia Europea tiene varios frentes:

· Adopción de un sistema de titulaciones comparables para toda Europa: Este cambio pretende una necesaria homogeneización de las titulaciones universitarias. Con esta homogeneización podríamos, por ejemplo, estudiar en cualquier universidad europea y trabajar posteriormente en cualquier país de la Unión, garantizándonos que nuestro título valdrá tanto como cualquier otro. Esta movilidad no va sólo orientada a los estudiantes, dado que investigadores y profesores también podrían disfrutar de la misma, resultando en una iniciativa realmente interesante. Ésta homogeneización de titulaciones tiene un paso previo, la igualación del concepto de crédito. En España el crédito corresponde a 10 horas lectivas, por su parte el crédito del sistema europeo de transferencia de créditos (ECTS) que empezó a implantarse hace dos años tiene también en cuenta el trabajo que debe ser realizado por el alumno (seminarios, estudio, trabajos, evaluación continua, etc.). Cara a esta equiparación de titulaciones se hace necesario adoptar también el sistema europeo de grados y grados superiores (masters). La actual diferenciación entre diplomados (3 años) y licenciados (5 años) desaparecería, pasando a convertirse en carreras de grado. Este sistema de grado/master/doctorado es actualmente el más empleado alrededor del mundo.

· Equiparación de la vida universitaria a la vida laboral: Si el punto anterior no era especialmente polémico para todos (era incluso positivo), este ya empieza a tener detractores. La intención es convertir la universidad en una introducción efectiva a la realidad laboral. Hablando de forma muy elemental y práctica, la idea sería tener 40 horas semanales de ocupación universitaria (las mismas horas que una semana laboral), de este modo el "trance" en cuanto a horas de ser universitario a ser trabajador desaparecería. El problema (al menos en España) es que existe un abismo en el nº de horas semanales que se dedican a la universidad entre diferentes centros y diferentes titulaciones. Algunas carreras en ciertas universidades requieren cerca de 60 horas semanales (en algunas carreras hay que hacer magia con más de 70 y 80 créditos como recomendación por año). Las titulaciones actuales no tienen en cuenta el tiempo que se necesita para sacar adelante una carrera, lo cual suele derivar en grandes diferencias en el nº de horas que se deben dedicar a la misma. Claro, para cualquier estudiante que tenga que afrontar esas 60 horas este plan le resultará agua de Mayo. En cambio, para todos aquellos estudiantes que llevan una vida más... cómoda, aquí empiezan los problemas. La intención que subyace en todo esto es eliminar de las universidades a todas aquellas personas que acuden a la universidad sin un interés real en obtener unos estudios universitarios (esos estudiantes hacen que algunas universidades tengan un porcentaje de fracaso en 1º de carrera superior al 60%), tal y como hacen algunos profesores desde hace muchos años con sus asignaturas imposibles. La intención de la universidad es además crear verdaderos profesionales, esta aproximación pretende atraer a estudiantes realmente interesados en la titulación y producir profesionales (en el sentido literal del término) en el sector.

· Aproximación entre universidades y empresas: No es exactamente una extensión del punto anterior pero si guarda relación. La empresa demanda profesionales formados, profesionales que en la actualidad no salen suficientemente formados de la universidad, ya sea debido a la metodología empleada o a la carestía de medios, falta de prácticas en empresa, encarar casos reales de la empresa, etc. Este aspecto puede ser un arma de doble filo. Si bien la participación de las empresas (públicas y privadas) en las universidades puede crear personas verdaderamente preparadas para afrontar la realidad empresarial, se corre el peligro de convertir a las universidades en la "cantera" de estas empresas, pues estas pueden acabar creando perfiles demasiado adaptados a su metodología. No obstante este es uno de los puntos de mayor discusión que tienen los propios miembros de la unión. Se pretende que las empresas participen pero no adoctrinen. Sin embargo, y queriendo encontrarle algo positivo a esta pega, el acceso a un puesto de trabajo con esta solución estará mucho más garantizado que con el sistema actual.

· Reestructuración del sistema de financiación universitario: En este punto es el que tengo mayor carencia de información, pero trataré de ser objetivo respecto a la que tengo. Se pretende reducir la inversión pública en la universidad y aumentar la inversión privada (ya sea por parte de las empresas privadas o por parte de los propios estudiantes). La educación universitaria no es gratuita (se encuentra subvencionada en un gran porcentaje en la universidad pública) y se considera que dicha inversión actualmente es improductiva (exceso de inversión en relación al número de estudiantes que terminan la carrera). Se buscan por tanto otras soluciones que no pasen por transformar el actual sistema público en un sistema exclusivamente de universidades privadas, a la par que se persigue reducir los gastos públicos en universidad (esto es como querer estar en misa y replicando). ¿Significa esto que solo los ricos podrán acceder a la universidad?... no necesariamente. Existen fórmulas para que un estudiantes sin recursos pague sus estudios (como por ejemplo devolver un % del coste de sus estudios una vez terminen sus estudios y tengan trabajo, similar al método de créditos universitarios empleado en los EEUU). Que nadie se lleve a engaño, la educación no es gratis NUNCA, y de una forma u otra siempre la terminamos pagando (ya sea vía directa o vía impuestos). Además se busca con estas medidas sanear el actual sistema de becas (el cual se encuentra realmente viciado). No es permisible que el estado gaste su dinero en estudiantes que van a estar un año en la universidad y cuya inversión de la beca va a ser una moto nueva o que estudiantes que realmente necesitan el dinero no puedan acceder a becas por alguna argucia legal.

Con esto espero haber dado una somera introducción al proceso de Bolonia. Por último aportaré unas cuantas opiniones muy personales:

· NO es un proceso cerrado. Desde 1999 se han incluido múltiples modificaciones y como cualquier plan de estudios seguirá evolucionando.

· NO se pretende crear un sistema de estudios elitista. Se pretende optimizar el acceso a los estudios universitarios que existe en la actualidad. No todo el mundo vale para ser universitario, ni todo el mundo tiene que ser universitario.

· La universidad no es como se nos presenta en las películas. NO es Jauja. A las universidades se va a estudiar, formarse e investigar.

Como decía al principio, si has entrado en la universidad a estudiar una carrera este plan de Bolonia (bien adaptado) puede mejorar tus perspectivas laborales de futuro, si no has entrado a la universidad a estudiar... puedes comenzar a replanteártelo.

Sed buenos ;) (y seguir estudiando)

Manipulación de universitarios

lunes, 20 de octubre de 2008

Días atrás me pasaron un panfleto informativo que habían recogido en la universidad de Madrid. En dicho panfleto se podía leer en grande:
"Contra los planes de Bolonia". Inocente de mi lo primero que pensé fue: "Veo que los universitarios se siguen preocupando por la salud de su educación, con razón o sin ella, pero al menos se preocupan". Pero claro, uno le da la vuelta al panfleto y se encuentra... todo un circo. Lean lean, no tiene desperdicio. (Por facilidad a los párrafos me referiré como "P" y a mis anotaciones como "N").

P1: A todos los jóvenes, estudiantes, hijos de trabajadores.
N1: Difícil es que sin unos padres trabajadores estés en una universidad, pero si por un casual tus padres son parados, ya puedes tirar el panfleto, no va dirigido para ti.

P5: ¡Qué la crisis la paguen sus responsables: los capitalistas!
N5: Esto... ¿pero esto no iba de los planes de Bolonia?, ¿qué pinta aquí el capitalismo?, ¿por qué si eres "capitalista" tienes que pagar por la crisis?, ¿ser de mentalidad socialista o comunista te exime de pagar?... surrealista, bien empezamos.

P6: ¡Defender todos los puestos de trabajos y los salarios!
N6: Eso tiene nombre, se llama sindicato, y se dedican precisamente a eso. No veo por qué los universitarios (que en su mayoría no tienen trabajo y por tanto tampoco sindicato) tienen que hacerle el trabajo a los sindicatos.

P7: ¡Incremento drástico de los presupuestos para la enseñanza pública y la sanidad pública!. ¡Nacionalización de la banca y de los monopolios bajo control obrero, para dedicar ese dinero a garantizar el empleo y los derechos sociales!.
N7: Cuántas barbaridades en un solo párrafo... Vayamos por partes. Que el presupuesto en enseñanza y en sanidad hay que aumentarlo eso no creo que te lo discuta nadie (lo mismo con gente con más cultura general nos ahorraríamos panfletos como este). ¿nacionalizar la banca?... hijo... has perdido el norte. La banca es inherentemente privada. La nacionalización de los bancos nos llevaría a escenarios surrealistas. Por lo que veo odias las raíces mismas del sistema monetario. Mi dinero es mio, y lo usaré para lo que me de la gana, el estado si quiere garantizar los derechos sociales que emplee el dinero de mis impuestos, que no lo pago por amor al arte. Además, esa forma de control que solicitas tiene nombre, comunismo, y ya ha demostrado sobradamente ser un sistema totalmente ineficaz (todos iguales = todos pobres, y además, el ser humano no es per se altruista).

P8: ¡Por un subsidio de desempleo indefinido para todos los parados de 1.100€ al mes hasta encontrar un puesto de trabajo!.
N8: Je... los pájaros se tiran a las escopetas... esta medida creo que la van a apoyar todos los universitarios... y todas las personas que ganen menos de 1.100€ (incluso algunos que ganen más). Vamos a ver... alma de cántaro... si le das a la gente 1.100 por no hacer absolutamente nada (y además de forma indefinida)... ¿crees que alguien va a buscar trabajo?. Es más, con esa medida habría gente que directamente dimitiría para vivir sin hacer nada y mamando de la gran loba. Y ya puestos... si nadie curra... ¿quién pone esos 1.100€ por parado? (y no me digas que la banca nacionalizada...).

P9: Todos a la calle para defender la enseñanza pública y nuestro futuro. ¡Por un puesto de trabajo digno al terminar los estudios!.
N9: En todo el panfleto no se ha hablado para nada ni del tratado de Bolonia ni de los males de la enseñanza pública, ergo deduzco que de eso no va a ir la manifestación. El trabajo digno se encuentra, el problema es encontrarlo en la puerta de tu casa. Si la mentalidad es obtenerlo todo a cambio de nada... te has equivocado de plano de la realidad... a lo mejor deberías probar a vivir en el universo de star wars o entrar en la casa de gran hermano. Las cosas cuestan trabajo (pensar lo contrario es tener una mentalidad muy corta).

Tras leer esto no puedo más que lamentarme de que el sindicato de estudiantes (www.sindicatodeestudiantes.org), pese a nombrarse a si mismo sindicato, es intrusivo (los alumnos no se afilian a sindicatos, pero ellos hacen como que los representan a todos) y está bastante (demasiado) orientado políticamente. Tratar de usar a los estudiantes como parapeto es vergonzoso, y tratar de manipularlos es el colmo. Dedíquense a perder el tiempo en otros menesteres y dejen de ensuciar el buen nombre de la Universidad Española, que ya tiene suficientes problemas como para andar con chorradas y maquinaciones.

Sed buenos ;) (y estudiad mucho).

Por los diseñadores gráficos

viernes, 17 de octubre de 2008


Como todos podréis comprobar (todos los que hayáis leído este blog en alguna ocasión) hoy disfrutamos de nuevo diseño en el blog. Como en cualquier cosa que requiera de diseño y buen gusto, he requerido los servicios de mi diseñadora gráfica preferida, y el resultado salta a la vista. El blog ha pasado de tener una estética "barbie en los años 70" a algo mucho más profesional.

La labor de un diseñador gráfico se nota. Una aplicación puede ser perfecta, la panacea, la solución de todos los males de este mundo, pero si es fea... no tiene nada que hacer. Nadie visitará la página, nadie comprará la aplicación, el cliente pondrá mala cara, el usuario se reirá directamente de ti. En definitiva es un trabajo fundamental, si el cual ningún medio multimedia que dependa de la imagen puede sobrevivir.

Por desgracia pese a lo importante es un trabajo infravalorado. En España ni siquiera disponemos de una titulación universitaria que recoja las necesidades de todo diseñador gráfico. Lo más parecido lo podemos encontrar en diplomaturas y ciclos formativos de grado superior , en general ofrecidos por estamentos privados (desconozco si estos títulos gozan de convalidación). Padecemos por tanto a nivel educativo de un gran vacío de formación (e información) en un área que requiere de verdaderos profesionales (una colleja desde aquí a las universidades). Los profesionales del diseño suelen salir en España de combinaciones muy diversas: Bellas artes + cursos en aplicaciones de diseño, Publicidad + diseño 3D + imagen y sonido, realización + diseño multimedia, etc. En todo caso disponemos de grandes profesionales en España dedicados al diseño gráfico, lo cual partiendo de las bases de las que dispone este país es muy meritorio.

Uno de los principales problemas del diseñador es su falta de reconocimiento. El usuario (y jefe...) medio, tiende a pensar que el proceso de creación de un diseño es como ese efluvio que emana del ámbar. Temas como conocimientos de imagen, color, esquema, creatividad, etc... están (por lo visto) al alcance de cualquier niño de cinco años (aunque se contrate a un diseñador). Por tanto es tendencia ofrecer presupuestos miserables o criticar de forma desmedida cualquier diseño, como si hubiera sido "parido" en cinco minutos y con unas tizas de colores. Cuando alguien se sienta delante de una tableta gráfica y un pc corriendo un photoshop o un gimp y se encuentra con una página en blanco... descubre lo complicado e irritante que es, primero tener una idea, segundo plasmar esa idea en algo que no provoque el ridículo y el sonrojo... y tras varias horas pensando y otras tantas diseñando empiezas a contrastar tu diseño con tu documento de recogida de requisitos. El trabajo, como cualquier trabajo creativo, requiere de más de una neurona en funcionamiento... esto es, es difícil.

A la vista de mi cucada de web, no me queda otra que "sacar a hombros" a la artista (la invitaré a cenar), y darle las gracias por hacer que el nº de profesionales del diseño en este país vaya en aumento. Desde aquí un abrazo a todos los diseñadores, maquetadores, animadores (animación en 3D, cheerleaders no...), dibujantes, etc. sin discriminación de sexo, raza, origen o religión.

Sed buenos ;) (y tened buen gusto)

Las mentiras sobre la sanidad pública

miércoles, 15 de octubre de 2008

Ayer estuve viendo cifras, leyendo sobre el tema, y charlando con enfermeras del servicio andaluz de salud (suerte que tiene uno de tener de todo un poco en la familia) y pasé mi tarde noche lamentando largo y tendido algunos de los bulos que rodean al sistema sanitario Español. La gente se ha sumado a la tendencia de cargar las tintas contra la sanidad pública, yo personalmente creo que estamos confundiendo al "enemigo". La sanidad, bajo mi humilde opinión y en general, no tiene la culpa de nada (bueno, no tiene la culpa de todo). Cojamos a cualquier empresa, con un número X de trabajadores y una productividad P(X) (productividad dependiente del número de trabajadores). Introducimos un elemento de distorsión Y (actualmente Y = "crisis económica")... ¿cuáles son las consecuencias naturales de esta ecuación?. Lo normal suele ser que se reduzcan los presupuestos de nuestra empresa X y que por tanto ésta resuelva en reducir plantilla para reducir los gastos fijos y equilibrar el presupuesto... todo normal ¿no?. Entonces... ¿por qué nos empeñamos en que la sanidad debe ser distinta?.

La sanidad, le pese a quien le pese (sobre todos a aquellos que piensan que la sanidad es un concepto celestial sustentado por el amor de un ente superior, ya sea Dios, el gobierno o España), es una empresa. Se dedica a salvar vidas, a aliviar el dolor, a mantenernos sanos... ¡pero es una empresa!. Si se le reduce la inversión de capital reacciona como cualquier otra empresa, reduciendo los costes fijos (personal, instalaciones, medios) o los costes variables (contrataciones). Para más "I.N.R.I." a los trabajadores del sector salud se les maltrata como a cualquier otro trabajador: se les solicita hacer horas extra (que no se les paga), se les retiran los bonus en cuanto se les aprieta el presupuesto, se les multiplica el trabajo al reducir las contrataciones, se pone en tela de juicio su moral si no trabajan gratis porque los pacientes quedan sin atención (desde cuándo trabajar gratis es "moral"...). Y los sindicatos a todo esto... divagando sobre el sexo de los ángeles, calladitos, que así pensarán que están más monos.

Otra gran mentira (muy difundida, y sorprendente al conocer lo que piensa la gente) es que la sanidad es gratuita... Miren, si algo he aprendido en estos 25 años es que "gratis" no existe. La sanidad pública la pagamos (¡anda que si la pagamos!) todos los que trabajamos. Y no, no la pagamos mediante el IRPF. Todos pagamos religiosamente la seguridad social mediante nuestra nómina. Dicha nómina contiene una serie de conceptos, entre ellos "conceptos generales", que es donde pagamos la sanidad. El montante resultante ronda los 110€. Así que gratis... lo que se dice gratis... como que no (por no mucho más dinero podríamos pagarnos un seguro sanitario privado).

Pagamos la seguridad social todos los meses pero esta tiene menos dinero... ¿hay menos trabajadores cotizando?, si, hay paro, pero esto no implica directamente que la sanidad pública reciba menos dinero. Entonces... ¿contra quién cargamos nuestras iras?. Pues contra quien hace los presupuesto para sanidad, es decir, contra el gobierno. Este gobierno tan imaginativo que tenemos no conforme con reducir el presupuesto en educación (será que cuanto más incultos seamos menos protestaremos y más obedeceremos a la gran voz), reduce también el presupuesto de sanidad (pensando en que total, los enfermos van a quejarse a la puerta del hospital y no de la Moncloa).

Los hospitales y centros de salud lo están pasando mal, sus trabajadores peor. El sistema no funciona, y ellos son los primeros en sufrirlo en sus carnes. Que no se nos olvide, son tan humanos como el resto, y tienen que llevar un sueldo a su casa como todos nosotros. Se les exige mucho y se les reconoce poco su labor (sobre todo al colectivo de enfermeras/os).

La próxima vez que oiga que en un centro de salud falta persona, padezca una lista de espera, o no tenga un médico disponible para atenderle... antes de ladrarle a la enfermera, auxiliar o médico de turno piénselo un par de veces. Lo mismo ese profesional de la salud están tan jodido o mosqueado como usted.

Sed buenos ;) (y sanos)

Dedico este artículo a Manuela (más conocida como Manoli), a quien le debo la salud y la vida (y más de una vez) y por ello y tantas otras cosas le estaré eternamente agradecido.

Duros a pesetas y cerebros de mosquito

martes, 14 de octubre de 2008


El ser humano me tiene profundamente sorprendido (y consternado). Los rebaños de ovejas demuestran una inteligencia colectiva mayor que los rebaños de personas. Y es que la masa demuestra ser totalmente manipulable. Es terrible y sorprendente ver como unos pocos (los políticos) consiguen meter sibilinamente en nuestras cabezas las ideas que ellos consideran buenas (las ideas que a ellos les conviene). Primero se nos convenció de que la culpa de la crisis no era de nadie de España (era de Bush) y ahora se nos convence de que si la bolsa reacciona al alza todo es que todo va bien, y que todo está solucionado. Que crédulos que somos.

Estando así el patio, hoy me congratula comunicarles que ya no hay crisis. El presidente de caja Madrid se acaba de comprar un apartamento de lujo en Manhatan. Yo esperaba (como en toda buena crisis) ver a banqueros saltando de sus ventanas. Pero nada más lejos de la realidad. Si el otro día me sorprendía la noticia de los suplementos millonarios para los directivos de los grandes bancos (tranquilos, podéis hacer el mal, que aquí no pasa nada), y una segunda noticia sobre el cierre de una gran empresa, que fue celebrada con una comilona multimillonaria (a mi cabeza vinieron rápidamente los músicos del Titanic, dando glamour al momento mientras el barco se hundía... y los ricos se salvaban vestidos de mujer). Esto que está ocurriendo es una vergüenza y un insulto a la inteligencia.

Hablemos de economía a nivel de calle. Esta ocurriendo lo siguiente: Los ejecutivos y directivos, movidos por la codicia y la falta de escrúpulos (háganme el favor de no confundirme la suma de condicia y falta de sentido común con capitalismo) se metieron en operaciones sumamente arriesgadas. La gente (la gran masa que tanto idolatro), pensó que todo el monte era orégano y se lazón de cabeza de invertir (aunque no tuvieran un duro) animados por la facilidad con la que los bancos prestaban dinero. El sistema (evidentemente) se fue viciando hasta llegar a límites surrealistas y ridículos. Y claro... pasó lo que tenía que pasar, los precios subieron tanto que la gente se "ahogó" (los "anti patriotas" como yo ya lo avisamos, pero como somos "malos" nadie nos hizo caso). Lo que todos llaman "pinchazo de la burbuja inmobiliaria" yo lo llamo "triunfo del sentido común sobre el surrealismo". El precio de los pisos no tenía (ni tiene aún a día de hoy) ni pies ni cabeza. Evidentemente los bienes inmuebles empezaron a devaluarse y con él el apalancado sistema financiero que lo sustentaba. Y el resto del cuento ya es historia.

¿Qué solución se le ha dado a todo esto?. Muy sencillo, intervenir (con nuestro dinero, que a nadie se le olvide que es NUESTRO), y salvar a las entidades bancarias. Algo así como darle un caramelo a tu hijo después de que rompa la tele del salón y un par de jarrones. Que había que salvar al sistema bancario... vale, de acuerdo. Pero que se ha de quedar la cosa sin dirimir responsabilidades... eso no cuela pollo. Al contribuyente se nos pide que pongamos el dinero para salvar al sistema, pero de paso el dinero para que el rico sea cada vez más rico. Todo se soluciona con subvenciones (entregadas a dedo)... ¿por qué no subvencionar también la vivienda? ¿por qué no subvencionar también los coches?, oye y ya puestos ¿por qué no me subvencionan a mi? lo mismo me lo merezco más que esos locos con traje de chaqueta que han sufrido de carestía moral (que no económica) durante muchos años.

Yo salvaría a los bancos, despediría a la cúpula directiva y luego me encargaría de que el ICO se preocupara de nuestras empresas, abarataría el despido (si, por Dios, lo haría, recuerden el artículo de ayer), daría un repaso al estatuto del trabajador para que el punto anterior no sirviera de arma arrojadiza para explotar al trabajador y... y por qué no, pediría que me subvencionaran (porque yo lo valgo).

Ahms... se me olvidaba. No nos hemos librado de la crisis, para el que no lo sepa lo que ocurre en España no es culpa de Bush (lo lamento). El paro está por las nubes, no tenemos un duro en el bolsillo, los jóvenes no podemos comprar casa y el nivel de endeudamiento de nuestro sistema bancario es el mayor de la OCDE. Tengan cuidado, que no pánico, que el barco no ha salido a flote.

Sean buenos ;) (y prudentes)

El absentismo laboral...

lunes, 13 de octubre de 2008


Hoy quería escribir un post dedicado a Fernando Alonso, que este fin de semana firmó una carrera excepcional en el gran premio de Japón. Pero escuchando la radio (el programa de Carlos Herrera en Onda Cero), me he topado con un tema mucho más... singular, el absentismo laboral en España.

En increible lo que trabaja el españolito medio con tal de no trabajar. Las cifras oficiales nos muestran un 6% de absentismo laboral en la empresa privada, que se dispara hasta un 10% en los estamentos públicos. Cabría preguntarnos... ¿qué está ocurriendo aquí?. Pues dos cosas, una muy conocida y generalizada en España, a la gente no le gusta trabajar, y un segundo punto de inflexión, a mucha gente que trabaja no le realiza su trabajo, le realiza el dinero. Para explicar a este segundo supuesto y dar sentido a la falta de identificación del trabajador con su trabajo, podríamos encontrar miles de razones: Realización de un trabajo para el cual no se tiene suficiente cualificación, trabajar en un puesto de menor cualificación de la que se posee, desinterés por el trabajo que se realiza... pero, aunque este tema me resulta sumamente entretenido (otro día volveremos sobre él), mi elección para hoy será el sujeto del primer punto, el auténtico, único e irremplazable "vago profesional".

El vago profesional es un auténtico maestro. En España se dan casos de personas que consiguen bajas de varios años de duración, que encadenan bajas laborales e incluso que consiguen excedencias de por vida... casos más comunes prolongan el café de la mañana durante horas, directamente no aparecen por su oficina, se van a hacer la compra... etc. Este problema del absentismo no es trivial, produce millonarias pérdidas.

Adicionalmente a estas cifras de absentismo hay que añadir un segundo fenómeno: el "absentismo presencial". Llamamos absentismo presencial a aquellas personas que aún encontrándose en su puesto de trabajo, no desempeñan trabajo alguno. Personas que llegan a pasar más horas hablando por teléfono que trabajando, que mantienen varias páginas y foros de Internet obviando sus obligaciones laborales, etc. ¿Nunca ha sido víctima de un funcionario que no se encontraba en su puesto de trabajo? ¿Nunca ha trabajado como externo en una empresa donde el cliente se volatilizaba sistemáticamente a la hora del café?. Efectivamente, es la triste realidad de muchas empresas en España.

Razonemos un poco. Estas personas se alimentan del sistema pero no inyectan nada en el. Cobran sus salarios pero no dan como resultado ninguna productividad. Se escudan en procedimientos legales para impedir que los empresarios puedan despedirlos (con el tiempo uno se da cuenta de que NADIE protege a la empresa... ni tampoco al verdadero trabajador). Las empresas contaminadas ven reducir el índice general de productividad, ergo ven reducir sus ganancias. Con menores ganancias nos encontramos ante la excusa perfecta para no subir los salarios. Y con salarios congelados el verdadero trabajador pierde poder adquisitivo. Si eres un capitalista (como yo) hace varios párrafos que todo esto te sonará... y te sonará a podrido.

Cuando encuentren a gente fuera de su puesto de trabajo indefinidamente, ausente cuando debería estar allí, navegando perennemente por Internet... sean tan amables de acordarse de este blog y tengan la delicadeza de darles un toque, esa persona colabora como una hormiguita (lo mismo que el que no recicla, no ahorra agua, etc) a hacer nuestra vida un pelín más puñetera. Hay mucho parado deseando trabajar, y trabajar de verdad. Y es que ya lo decían en Cádiz

- "¡Manolo, cuánta alegría me da verte!¿qué tal están tus hijos?"
- "Pues bien, el mayor están en la Junta de Andalucía, la mediana está de diputada, y Joselito está colocado en la diputación provincial..."
- "¿Y el pequeño?"
- "No, el pequeño trabaja"

Real como la vida misma...

Sed buenos ;) (y trabajar duro)

Conducir... es un placer

sábado, 11 de octubre de 2008


Últimamente está en boga de todos los medios de comunicación (especialmente el grupo antena 3 con su campaña "ponle freno") el tema de los accidentes de tráfico. Resulta realmente chocante empezar cada lunes, además de con el habitual cansancio matinal, con una nueva cifra de muertos en accidentes de tráfico. La media por fin de semana suele rondar las 15 víctimas... una cantidad realmente sobrecogedora.

Humildemente pienso que todos estos accidentes, cifras, etc. no llegan al común de los mortales. Los habitantes de a pié de cualquier gran ciudad viven totalmente convencidos del "nunca me va a pasar a mi", "eso es que conducían como locos", "todos los accidentes les ocurren solo a la gente joven", y un largo etc... todo son excusas. Y es que el ser humano es un animal que se rodea de excusas (en cantidades industriales) para huir y eximir su responsabilidad, para (en la mayoría de los casos) tratar de convencerse a si mismos y con algo de suerte e ignorancia al de en frente. Realmente aburre escuchar los clásicos "de algo hay que morir" cuando vez a alguien fumarse 20 o 30 cigarrillos al día, o cuando pone su hígado al extremo tras tres copas de dudosa calidad en cualquier bar. También son clásicos los "de un cáncer puede morir cualquiera", "por fumar no me voy a quedar impotente", "coger una borrachera de vez en cuando no es malo", "hay que probar de todo, si no la vida resulta muy aburrida" (tranquilo, la muerte antes o después la vas a probar), etc. La lista es enorme, y un día podríamos dedicar todo un post a las conocidas como "excusas baratas".

Volviendo a los conductores, además del efecto "excusa" que comentábamos arriba se produce otro aún más cobarde y terrible, el reflejo. Nadie nunca jamás reconocerá que conduce mal... de hecho es sorprendente ver como todo el mundo considera que conduce bien... en cambio muere gente. La contradicción es tan evidente que al menos nos debería obligar a reflexionar.

En un solo día conduciendo por Madrid he podido ver muchas cosas. He conducido (como tantas otras veces) respetando escrupulosamente las reglas de circulación (entre otras cosas porque no me gusta conducir y obedecer la normativa me ahorra pensar), con la salvedad de que esta vez he tratado de ir pendiente no sólo de lo que ocurría a mi alrededor, si no lo hiciera estaría en peligro, sino además de las incorrecciones de los demás conductores. Las conclusiones son cuando menos... "curiosas". No he adelantado a ningún coche, salvo a los aparcados en doble fila. Me han adelantado todos los demás coches que circulaban por la vía. Sólo un coche me ha señalizado alguna maniobra correctamente con los intermitentes (todos los demás o los usaban tarde o directamente no los usaban). He estado a punto de chocar en una intersección al saltarse el otro coche un STOP. 16 coches (contados) se han saltado semáforos en rojo, uno en concreto se saltó tres consecutivos. Un coche hizo un cambio de tres carriles completamente en diagonal y sin señalización para tomar una salida a una vía de servicio. Un hombre de avanzada edad cruzó por el centro de una carretera de 3 carriles en cada sentido. La lista es larga (podría continuar un buen rato).

Todo esto debería hacer que nos planteáramos varias cuestiones. ¿De verdad conducimos tan bien?, ¿son tan malos los demás conductores?, ¿los jóvenes son el único problema o los adultos en general con exceso de ego (y CV) son también parte del problema?, ¿somos tan indolentes ante las cifras de muertos?. De verdad, deberíamos pensar... y levantar el pié.

Un saludo y sed buenos ;)

¿Dónde quedó el orgullo español?


Hubiera sido muy sencillo empezar hablando de economía. De hecho habría sido un tema más cómodo (por la cantidad de información disponible), mediático (no se habla de otra cosa) y de común acuerdo (... todos estamos de acuerdo en que el paciente está en la U.C.I.). Pero amigo de meterme yo solito en los jardines más insospechados mi primer tema va a ser un pelín más espinoso. ¿Dónde quedó el orgullo nacional?.

No creo necesario copiar aqui la definición que da el diccionario de la R.A.E. sobre el concepto de nación (cualquiera que esté leyendo este blog puede consultarlo a través de internet), además, este concepto de nación no es lo que me tiene sorprendido... Podríamos pensar que la falta de apego a los símbolos nacionales podría fundamentarse en la variedad de culturas y nacionalismos (regionalismos en muchos casos) que encontramos en España... craso error. Italia, nuestro vecino del este (tan "hispano" como nosotros) es mucho más variado en cuanto a nacionalismos (tiene incluso más lenguas/dialectos que España) y en cambio nadie allí pone en tela de juicio el orgullo y la unidad nacional. Aqui en España ha sido triste descubrir que lo único que nos ha unido en torno a nuestra bandera ha sido la selección de fútbol... ¡y porque ha ganado la eurocopa!. Si llegamos a perderla hubiéramos escuchado todos la misma canción de siempre... "que mierda de equipo", "se veía venir", "esto es lo de siempre", "no hay forma de pasar de cuartos". Y es precisamente esta mentalidad deleznable y execrable la que me trae de cabeza.

Tenemos un enorme complejo de inferioridad. Lo llevamos grabado a hierro y fuego en nuestras cabezas. (aviso, voy a generalizar) Miramos con desprecio a estadounidenses, franceses, etc. porque ellos son poseedores precisamente de algo de lo que carecemos... orgullo. Todo lo español nos parece una mie*** (por ende cualquier cosa extranjera nos parece mejor que lo nuestro), somos unos derrotistas y con el victimismo arraigado en lo más profundo de nuestros corazones hemos perdido antes de empezar siquiera a pelear (fin de la generalización). Si ahora salen cuarenta diciendo "yo no soy así" sabremos que hay esperanza. Pero queridos cuarenta... sabéis tan bien como yo que es la triste realidad.

Además, exibir motivos y símbolos nacionales hace en la gente brotar, como un hálito incontenible, todo lujo de incultura y vergüenza ajena. Una vez en la universidad tomando un café (servidor lleva una "gota" muy simpática con la banderita de España en el teléfono móvil... en serio, una cucada), fui tachado de facha. Lo primero que pensé fue en el sentido literal de la palabra "facha" (marrano, adefesio), pero clavo, yo iba en traje de chaqueta y bien aseado, así que acudí al posible uso popular (facha = fascista... ahi queda eso). Para el bien común dejaré constancia del significado del término fascismo (extractado de la R.A.E.):

fascismo
(Del it. fascismo).
1. m. Movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.
2. m. Doctrina de este partido italiano y de las similares en otros países.

Visto asi... me temo que va a ser que tampoco. No soy italiano, ni totalitario, ni muy amigo de las ideas de Benito Mussolini. Con lo cual tuve que pensar (tras guardar el teléfono a toda prisa) que se trataba más de una mezcla de odio, incultura y desconocimiento de algunos universitarios hacia los símbolos nacionales (triste... muy triste).

Señores, soy demasiado joven para haber conocido las miserias de la guerra. A Franco lo conozco solo por los libros de historia. Y posiblemente mi corta edad (solo 25 años) no me permita tener una perspectiva más madura sobre el resto del mundo. Pero estoy seguro de que los españoles tenemos más puntos en común que muchos de los países de nuestro entorno, y desde luego tenemos más motivos de encuentro que de desunión. No somos menos que nadie, y estaría bien recordar que el mundo actual nunca sería el que es sin el papel de los españoles en la historia. En definitiva, no somos menos que nadie.

Como decía un dibujante del diario de cádiz (representando un partido entre el cádiz y el madrid, donde los jugadores del madrid eran gigantes y los del cádiz liliputienses):

jugadorA: "¡Podemos con ellos!".
jugadorB: "¿Cómo? ¿no son tan grandes?"
jugadorA: "No, ¡¡nosotros no somos tan pequeños!!".

O dicho de otra forma más mundana... "Con dos cojones".

Sed buenos ;)

Bienvenido a "Los buenos, los malos... y nosotros"

Antes de nada, bienvenidos a este blog. Nacemos con la sana intención de opinar y compartir opiniones. Porque en este blog vamos a ser pluritemáticos, vamos a hacer redacción de opinión (desde el respeto) y sobre todo vamos a ser subjetivos (siempre que no dispongamos de ciencia que nos permita la objetividad). Partimos en este blog de unas bases tan simples como sólidas:

- Un individuo una opinión: Porque aunque actualmente parezca mentira todos pensamos de una forma distinta. Aunque los medios traten de simplificar el croma en rojo, verde y azul y conducirnos a todos colocándonos a cada uno una etiqueta, cada persona tiene sus particularidades de matiz, tono y saturación.
- La capacidad para estar de acuerdo no nos convierte en una mancha homogénea: Y es que no hay nada como el diálogo para poner a la gente de acuerdo. Pero partiendo del principio primero (un individuo una opinión) somos una diversidad por naturaleza, una distribución heterogénea con capacidad pensante.
- La verdad es algo que no alcanza el individuo, la alcanza el grupo: La unión hace la fuerza, el ser humano es incapaz por si mismo de estar en posesión de toda la verdad, necesita de más personas para alcanzar el conocimiento.

Tras esta declaración de intenciones tan formal... cabe destacar que el exceso de buenas formas y la búsqueda de lo políticamente correcto están sobrevaloradas. Esto es, lo que lea aqui no tiene por qué gustarle. No escribimos para hacer cánticos de sirena ni para obtener un cargo en una concejalía... o dicho de otra forma "ladramos más que un mastín con hambre". Vamos a ser sobre todo sinceros, no nos vamos a meter con nadie (pero va a cobrar hasta el tato), y de vez en cuando lanzaremos algún ramo de flores a aquel que se lo merezca.

¿Qué podéis esperar de este blog?. Muy simple, periodismo de opinión, actual (mucho) y sincero (tenemos nuestro corazoncito). Sin más invitaros a dejar vuestra opinión (recordar los puntos dos y tres... y no olvidaros de que esto no es un madrid/barcelona, aqui no se viene a mentar a la madre de nadie). Se aceptarán ideas para nuevos post, se publicarán aquellos que sean interesantes y... quien sabe. Al fin y al cabo se puede esperar de todo de un blog creado entre un informático y una diseñadora y publicista.

Buenas tardes... y sed buenos ;)